20121020S-Cronica de la excursion a la Cantera Gilico (Cehegin, Murcia)

3 noviembre, 2012 en 19:59 | Publicado en Reportajes | Deja un comentario

DE COBARDES NO HAY NADA ESCRITO…

RESEÑA DE LA EXCURSIÓN DEL GMM A CANTERA GILICO (CEHEGIN,
MURCIA)

Pues sí, finalmente lo pasamos bien, no nos llovió ni una gota y todos salimos bien contentos.
Pero no hacía ni veinticuatro horas que estábamos dándole vueltas a la idea de cancelar la salida por amenaza de lluvia o incluso inundaciones.

Antonio, el “presi”, tuvo una mañana un tanto loca: primero me llamó a mi, Miguel ANGEL; mi opinión: que va a llover, que vamos a estar mal, que en Murcia cuando llueve, llueve…; después habló con Mª Luisa; su opinión: ¿pero cómo que vas a cancelar si ya hay gente que ha salido?…, el GMM en toda su historia nunca ha cancelado nada… Resultado: una solución muy sencilla: quedarse en casa es de cobardes… el mundo es de los valientes… (bueno, de los valientes se llenan las páginas de sucesos…). Así que el sábado salimos a las 7 de la mañana. ¡A sus órdenes!.

La mañana del sábado resultó plomiza y con calabobos mojando coches y nuestras cabezas.
Todo el camino agua y más agua. Las primeras luces del día no mejoraron la situación y así hasta que llegamos a la venta de Cancaríx a las 10:15 horas. Puntualidad británica. Todo el mundo ya estaba allí. Pleno total. Cafés, saludos, buena amistad y compañerismo y lo que es mejor, estaba aclarando y dejando de llover, aunque seguíamos viendo las nubes amenazantes por la zona del Gilico.

Aparte del café, que para acompañarlo, recomiendo la tostada con tomate y aceite típica de la zona, repasamos coches, lista de asistentes y plan de la excursión. Una corrección al guion: la cantera no está en el río Argos (este es el que pasa por el pueblo de Calasparra), sino en el río Quipar… que pasa a unos 10km del pueblo…, sin comentarios.

Reorganizamos vehículos y personas y vamos ya sin dilación a la cantera. Un inciso aquí: un infierno de semáforos el paso de Calasparra, pero al menos la carretera hasta la pista de tierra de la cantera resultó muy buena y, sobre todo, ¡no llovía!

Al llegar, una sorpresa: la cantera de pórfidos había cerrado, así que, nos limitamos a dejar los coches allí mismo, en la explanada de la entrada de la instalación. El grupo nuestro (otro grupo que tenía un poco de más prisa, optó por bajar en coche por la margen derecha de la explotación) entró, a pie, por el camino de la izquierda, a unos 100 metros de donde los coches. Desde allí se veía perfectamente la cantera y el inmenso lago que ahora ocupaba lo que otrora había sido explotación de magnetita justo en el fondo del lago). El cielo aún estaba encapotado.

Acopio de mochilas, cambios de ropa, pongamos en orden martillos, hasta carritos de la
compra para acarrear material y bajemos a la cantera que ya va siendo hora y que son casi las 12. Bajamos, pero en vez de ir bordeando el sendero de la izquierda, como habíamos hecho en la previa, tomamos la directa entrando a la cantera por donde acababa la valla. Y como no hay atajo sin trabajo, hubo que vadear el río (que traía bastante agua). Afortunadamente, en la excursión contábamos con gente muy cachas apuntada, que se ocupó de hacer con piedras un paso seguro del río. Más difícil fue subir la cuestecita hasta la cantera, en cualquier caso, lo conseguimos.

Subimos y subimos por la cantera por más de un paso complicado. El acceso a la parte superior de la cantera, resultó complicado, muy complicado (¡y vaya cuestas!); en realidad, casi imposible, pues no todo el mundo tiene fuerzas para escalar paredones de piedras cortantes y resbaladizas. Y como nos habíamos dispersado, pues acabamos haciendo demasiado ruido para llamarnos los unos a los otros, así que acabamos por molestar a unos ganaderos del lugar, pues asustábamos a su rebaño de ovejas. De verdad, lo sentimos, y os pedimos disculpas.
Afortunadamente, no pasó de ahí la cosa.

Y cuando más complicado parecía todo porque no encontrábamos camino, tuvimos la suerte
de pararnos en una de las graveras y allí empezamos a encontrar material, mucho y para
todos. En esta primera parte, encontramos sobre todo magnetita (Fe3O4) en cristales
pequeñitos, máximo de 1 mm. Reconocerla fue fácil: negra y magnética. Para comprobarlo, no había más que acercarlo al carrito que llevaba Jesús que tenía en una parte un potente imán de un disco duro de ordenador y allí se quedaba pegada. Todos pudimos conseguir muestras. Pero también había más cosas, sobre
todo, cloritas (o sea, silicatos) cristalizadas, que se reconocían por su tono verdoso-
amarillento; mucha pirita, que aparecía con la magnetita; también hubo quien encontró
hematites (oligisto o Fe2O3) que se reconoce porque son láminas de color gris acero, y también había yeso alabastro, con alguna pieza que bien podía hacer las veces de pisapapeles. En la zona también se podían encontrar algunas epidotas y algún otro material en forma de agujas de 4-5 mm de color grisáceo sub-metálico (¿ferroactinolita?) sobre una matriz oscura, muy compacta. Tema a consultar…

Contentos y sin rastro de la lluvia (pero con nubes amenazantes), nos pusimos a comer. El que más, el que menos, había traído cosillas para compartir, pero creo que todos podremos estar de acuerdo en que la estrella fue el vino de la bota de Antonio, sin olvidar el jamón, las almendras, las cortezas de cerdo… Todo exquisito y gracias a todos los que trajeron tanta y tan buena comida.

Con las fuerzas más repuestas y los primeros rayos de sol (¡quien lo hubiera dicho el día anterior!) cambiamos de zona. Fuimos un poco perdidos hasta que Santiago comentó que había una zona cercana y sencilla que había visto analcimas (son alúmino-silicatos sódicos del grupo de las zeolitas). Pues eso, vamos para allá. A los más valientes y cachas les dejamos que exploren la zona alta de la cantera, probablemente más interesante y con mejores cristalizaciones (bueno, eso dijeron después; pero lo mismo es como los pescadores que agrandan el tamaño del pez que han pescado…), pero también más complicada de acceder.

En esta segunda zona, encontramos otro tipo de mineralización y también hubo para todos, por supuesto, analcimas que se podían ver muy bien a simple vista, de hasta 3 ó 4 mm., transparentes, redondas, pero muy facetadas. Encontramos (o sea, sólo algunos afortunados) titanitas (CaTiSiO5), de unos 2 mm, muy bien cristalizadas y de suave color anaranjado. Otras especies fácilmente reconocibles fueron hematites-oligisto (gris acero), piritas (doradas, muy brillantes con los reflejos del sol) sobre albita (feldespato sódico-alumínico de suave color rosado), granates (marrones) y ¿epidotas? (agujas verde-oscuras tabulares). En cuanto a los tonos verdes manzana, ufff, casi cualquier cosa, imposible sin análisis o lupa binocular (pueden ser diópsido, apatito, prehnita,…). Mirando con lupa también es posible reconocer calcitas (acaban en puntas “diente de perro”) y dolomitas (son romboedros transparentes), ambas especies bastante entremezcladas con las analcimas.

En fin, que deciros, que hubo bastante y que todo el mundo pudo coger todas las muestras que quiso. Sólo sé que al final de la excursión los carritos pesaban como si llevaran toneladas de piedras.

Y aunque el río llevaba más agua, lo pasamos de vuelta y muy contentos.

Y tampoco llovió. Sólo se puso a llover una vez que ya estábamos dentro del coche. ¡Lo que es tener suerte!

Y nada más, que muchas gracias a todos por vuestra asistencia y que esperamos que lo
pasarais muy bien y con ganas de repetir otra vez.

¡Animaros! y ¡hasta la próxima!

GMM

 
…Y como siempre podéis ver las fotos en la web

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